La carta de la fuerza entra siempre en una polémica sobre su posición dentro de los 22 arcanos mayores, pues originalmente esta carta era la carta número XI, y no la VIII. Por respeto al orden establecido por A. E. Waite, respetaremos este orden ya que estamos hablando de las cartas del
mismo autor. Aunque como podemos notar, quien abre la primera sección de cartas es el Mago del 1 al 10. Después quien debería abrir con el número 11 al 22 sería La Fuerza, y no La Justicia.
Mira las similitudes que encontramos en la Fuerza con El Mago, ambos tienen un símbolo de infinito y también ambos comparten colores similares. La fuerza expresa vitalidad, pasión y alegría de vivir. El símbolo de infinito arriba de su cabeza nos indica que los mundos están siempre en conexión y que hay siempre intercambios en ambos niveles, si te fijas con El Mago, se refiere a la relación de lo de arriba con lo de abajo, macrocosmos y microcosmos. ¿Qué hay de similar en La Fuerza? Que simboliza entonces la relación armónica entre nuestra parte civilizada y nuestra naturaleza animal (León). Aquí tenemos fuerza femenina comenzando la nueva sección de los 22 arcanos. Evidentemente esto es mucho más convincente que si estuviera en la posición VIII. El león es símbolo de nuestra naturaleza instintiva e impulsiva, de nuestras emociones salvajes, agresivas.
La enseñanza que podemos ver en la fuerza es que nuestro Femenino está aprendiendo a domar nuestra parte más salvaje, no un hombre fuerte y machista, sino una mujer amable, dulce y que sabe cómo controlar las emociones más profundas, desde un femenino sanado y no un masculino agresivo y herido. Este es el significado de la Fuerza que nunca he visto que se menciona en algunas páginas de internet:
La fuerza representa la forma en la que reprimimos a la bestia.
Nuestros más grandes impulsos, de manera amorosa y comprensiva. Hay que acercarnos al animal que tenemos dentro amistosamente y con cuidado para hacer una alianza. Muchos cuentos de hadas nos hablan de una bestia peligrosa y salvaje que ha de ser domada: He aquí la fuerza.
Dejándose entonces guiar por el León en su caminar para todo lo que le espera. La fuerza nos habla de que se requiere coraje y fortaleza, ya que nos estamos enfrentando a un lado nuestro, poderoso y desconocido. La fuerza está allí para mostrarnos que debemos mantenernos firmes y llenos de confianza sin importar lo que se presente. Estamos integrando la sombra para poder seguir avanzando hacia las demás cartas, ya que estamos más cerca de la Muerte (XIII)
En caso de que la tomáramos en cuenta como la carta VIII, bien nos habla de que esta etapa de fin de la falsa masculinidad, nos conducirá hacia la conciencia donde nos espera el autoconocimiento (El Ermitaño), como el más preciado fruto. La meta de la primera mitad del camino es descubrir quiénes somos en realidad, para poder aclarar las sombras del autodescubrimiento.
Como leíste anteriormente, la carta de La Fuerza representa nada más y nada menos que autocontrol y poder sobre nuestra propia naturaleza animal desde el punto de vista femenino sanado, amable y amoroso, no desde la herida. Esta carta representa la fuerza de ir hacia adentro, a diferencia de El Carro. Tú debes tener bien claro que puedes domar cualquier bestia desconocida que yace en tu interior, debes tener mucha tenacidad y resiliencia para poder seguir con tu camino.
Habla de que en ti hay gran madurez y poder, nos muestra un enfoque en el que eres tolerante y puedes contra cualquier obstáculo debido a tu actitud, una actitud de aceptación, receptividad y en la que aprendes a cuidar de los demás sin necesidad de juzgarlos, es decir: La Fuerza no es brusca, es amorosamente femenina y amable.
Nos habla de una persona con gran fortaleza, determinación y una paciencia enorme, una energía muy maternal. Debes seguir sin esfuerzo y dejar que todo siga su curso, pero aún así, con detenimiento y tranquilidad, recordando la cara de paciencia y amor de la mujer que vemos aquí. Es el arquetipo de domar a la bestia. Si la carta te está describiendo claro que nos muestra la gran madurez, tenacidad y fuerza con la que cuentas en estos momentos. Eres cuidadoso y tolerante ante las necesidades de las demás personas y debes seguir así.
El hecho de representarla con una figura femenina nos indica que no se trata de una fuerza bruta o física, sino más bien de una energía sutil, como la de la mente, muy superior en calidad y elevación. La fuerza nos aconseja controlar nuestros propios impulsos y nuestros miedos, te pide que sepas dominarte, así como lo hace la mujer con su bestia, de manera comprensiva ya que si estás en una situación donde estás envuelto en la rabia y quieres tomar decisiones, la fuerza viene a recordarte que debes primero dominar el impulso de tu bestia interna para que puedas llegar a un mejor resultado. La carta de la fuerza indica que todo va a mejorar, nos habla de una respuesta afirmativa y positiva, claro, mientras tú estés en control de tus propios impulsos.
Uno de los sentimientos vitales es sentirse completamente vivo, comprometerse apasionadamente y cuando sea necesario mostrar las uñas.
¿Hay algo que te haga falta rugir?
En una lectura la carta de La Fuerza indica la habilidad de enfrentarse a la vida, en particular a algún problema o tiempo de cambio, con esperanza y fuerza. Muestra en realidad un atributo, el de una persona que está en paz y al mismo tiempo conectada con la pasión. La carta representa encontrar la fuerza para comenzar o continuar con un proyecto, a pesar del miedo o la falta de vitalidad.
Nos habla de una persona con gran fortaleza, determinación y una paciencia enorme, una energía muy maternal. Debes seguir sin esfuerzo dejar que todo siga su curso, pero aún así, con detenimiento y tranquilidad, recordando la cara de paciencia y amor de la mujer que vemos aquí. Es el arquetipo de domar a la bestia.